domingo, 29 de agosto de 2010

True Blood



“Yo no veo True Blood, yo veo porno como Dios manda”, sí señor, gran frase, entre nosotros, los Viernes por la noche me suelo convertir en el Confucio del siglo XXI, otra de mis frases llena de sabiduría es “Ir a un bar de Cocteles y pedir Coca Cola Light es como ir de putas y pedir un abrazo”. Las dos frases están llenas de sabiduría y son dignas de pasar a la historia dentro de los libros de filosofía, pero dejemos de hablar de mis grandes virtudes como sabio y hablemos de esta cosa a la que llaman serie.

Es la primera vez que voy a escribir de una serie de la cual no tengo nada bueno que decir, como diría Borja Pérez de QVMT esta serie es “putamierda”. True Blood es una mezcla de Crepúsculo y una película porno que no tiene primeros planos de genitales, creo que esta definición es la que tendrían que poner en la sinopsis de la serie porque no puede estar más ajustada a la realidad.

Reconozco que solo he sido capaz de ver tres capítulos, la historia no comienza mal, True Blood se desarrolla en un mundo donde los vampiros existen y en el que piden derechos civiles para ellos, un rollo parecido a X-Men, ya sabéis, los mutantes y su integración en la sociedad, hasta aquí todo correcto, pero aparecen los protagonistas, que asco me dan, no se salva ni uno, yo no entiendo como los de Crepúsculo no les han denunciado por plagio. Una chica inocente y un Vampiro se traen un rollito un poco raro y pasan por diversas aventuras donde pondrán a prueba su amor ¿la misma historia? Pues claro que sí, ya os lo había dicho.

¿Qué pasa con el porno? Ya voy, que viciosos que sois. A todo el mundo le gusta las escenas de sexo, eso es una verdad universal, pero existen muchas formas de plantearlas, un ejemplo de hacer las cosas bien es Californication, en esa serie no te engañan, ya te lo dicen desde el titulo que es lo que vas a ver, pero la serie no se centra en las escenas de sexo, es un complemento al argumento y además están muy bien integradas dentro de la historia. ¿Qué pasa con True Blood?, pues aparecen escenas que no tienen que ver una puta mierda con la historia y al menos por lo que yo he visto cada vez son más sádicas, ¿y eso está mal? Yo no digo que este mal, yo digo que si quiero ver sexo veo porno, a mi no me hace falta ponerme el disfraz de que veo True Blood para ver escenas de sexo, si quieres ver escenas de sexo internet te ofrece una variedad infinita sobre esta temática. Siendo sincero, la única parte de la serie que puede resultar atractiva para empezar a verla es el sexo, pero si para ver una escena de sexo tienes que tragarte 40 minutos de puta mierda de guión creo que la opción de poner en google “porno gratis” gana muchos enteros.

Nunca me ha gustado la temática de los vampiros, la única serie que me gusto sobre este tema fue “Buffy Cazavampiros”, esa serie sí que estaba bien, con sus apocalipsis, su bruja lesbiana, con su protagonista acostándose con vampiros... buena, buena... yo no se porque se han empeñado en joder el legado de esta gran serie.

En fin, todos mis respetos por los fans de Crepúsculo (este blog tampoco tiene tantos lectores como para empezar a echar gente) y lo mismo digo a los fans de True Blood, pero entre nosotros, en serio, si queréis ver porno mandadme un mensaje y yo ya os envió los enlaces, no hace falta que veías esa putamierda.

martes, 24 de agosto de 2010

Los Pilares de la Tierra



Leer libros es malo, el claro ejemplo a esta afirmación es la serie “Los Pilares de la Tierra”. Es una serie impecable, buenos actores, buen guión, buena producción, buen marketing y publicidad… pero… ains… pero…

¿Quién no ha leído Los Pilares de la Tierra? Estoy seguro que todavía habrá suelto por ahí en libertad algún analfabeto ignorante que no haya leído el libro, pero estoy seguro que la mayoría de la gente con un mínimo de nivel intelectual lo ha hecho, es uno de esos libros que son de obligada lectura, Los Pilares de la Tierra es a la lectura lo que Star Wars o El Padrino al cine. No puedes decir que has leído libros sin haber leído Los Pilares.

A mí el libro me encanto, recuerdo que me lo leí en tres días durante unas navidades en las que hacía mucho frio, nunca pensé que la historia de cómo se construye una catedral pudiese engancharme tanto pero lo hizo, después han sacado una especie de segunda parte del libro, pero el original me pareció tan bueno que no he querido arriesgarme a contaminar mi recuerdo leyendo una segunda parte que parece que está más orientada a hacer negocio que ha continuar una historia soberbia.

¿Qué sucede con la serie? La serie es impecable, totalmente fiel al libro, es tan fiel al libro que yo no he sido capaz de pasar del segundo capítulo, ¿por qué? Porque no tiene ninguna emoción, ¿qué gracia tiene ver una serie de 8 capítulos en los que sabes exactamente todo lo que va a pasar? ¿Dónde está la emoción? La serie es realmente aburrida para todos los que hemos leído el libro, está bien por curiosidad, por ver cómo han representado ciertos momentos, pero más allá del simple hecho de la curiosidad la serie se convierte en una sucesión de giros que ya conocías del libro.
Me puedo equivocar pero creo que esta serie no va a tener éxito de audiencia, los fans del libro la verán durante unos pocos capítulos por la curiosidad y los que no han leído el libro difícilmente se engancharan a una historia que narra la construcción de una catedral.

Los Pilares ha sido una apuesta arriesgada, y espero equivocarme con mi pronóstico, cuando me puse a ver la serie durante un momento me hubiese gustado no haber leído el libro y poder volver a disfrutar de la emoción de una historia nueva llena de giros y tramas, pero es imposible, de esa sensación solo podrán disfrutar esos analfabetos ignorantes que aún quedan en libertad por ahí que todavía no han leído el libro.

Bendito analfabetismo

miércoles, 18 de agosto de 2010

Breaking Bad



La química siempre se me dio mal, no la entendía, no me entraba en la cabeza que el agua es H20, dos moléculas de hidrogeno y una de oxigeno, vale, vale, cojonudo ¿pero cuanto hidrogeno hay en un vaso de agua? No lo veía, no lo podía tocar, quizás la culpa fue que nunca tuve un profesor bueno en química, ¿si las matemáticas y la física se me daban bien por qué la química se me daba tan mal? Es una cosa que creo que nunca llegare a entender.

Quizás ese sea el motivo por el cual me costó tanto engancharme a Breaking Bad, no comparto el entusiasmo del protagonista por la química aunque solo sea por la curiosidad de hacer drogas. Breaking Bad cuenta la historia de una persona que tiene una vida mediocre, un trabajo de mierda, un hijo con parálisis cerebral y que además tiene a su mujer embarazada. Si todo esto no fuese suficiente le diagnostican un cáncer de pulmón y le dan unos pocos meses de vida. Así las cosas, Walter, nuestro protagonista, hace cuentas y se da cuenta que va a dejar a su familia sin medios para subsistir así que decide hacer lo que haríamos todos, montarnos un chiringuito y empezar a hacer meta-anfetamina como un loco.

Breaking Bad sigue la línea de Weeds, que quizás es una de las mejores series sobre esta temática que hay, pero mientras Weeds nos habla de la marihuana en Breaking Bad nos hablan de drogas sintéticas. El resto de serie es muy similar a Weeds, la historia de cómo una persona normal se convierte en un narcotraficante por culpa de las circunstancias.

El mundo de las drogas no se diferencia tanto de un negocio convencional, tienes que tener un buen producto, tener mercado potencial y precios competitivos. Además tener iniciativa y ambición son dos factores importantes, pero en el mundo de la droga hay otro factor que es fundamental, yo diría que es básico, cuanto más violento seas mejor te va a ir.

Breaking Bad va de menos a más de una forma exponencial, la tercera temporada no deja de sorprenderte en cada capítulo, creo que ya he hablado en otros artículos del efecto ¡¡ohhh!!, hagamos un remember, el efecto ¡¡ohhh!! Es cuando ves algo sorprendente que te deja con la boca abierta como un gilipollas. Durante toda la serie hay momentos de estos, pero en la tercera los guionistas parece que tenían como objetivo que ese efecto fuese constante y creo que lo han conseguido.

Es una serie que merece la pena verla, a pesar de la temática tiene sus momentos de humor negro y la verdad es que es realmente divertida. Seguramente Walter junior (el hijo con parálisis) y Jesse (el ayudante de Walt) os saquen de quicio más de una vez, dan ganas de saltar dentro de la pantalla y darles dos ostias a cada uno por subnormales. Y también es seguro que la conversión de Walt en Heisenberg os va a entusiasmar.

Si se te daba bien la química la serie te va a gustar desde el primer momento, sino solo espera unos pocos capítulos, te acabaras enganchando igual que los yonkis a la meta azul de nuestro amigo Walt.

lunes, 16 de agosto de 2010

Los Soprano



Los Soprano es tal vez la mayor obra de la cultura popular estadounidense de los últimos 25 años" New York Times.

Si le preguntas a cualquier crítico de cine o de series de televisión cual son sus tres series de televisión favoritas de todos los tiempos no tengo ninguna duda que Los Soprano estará entre las elegidas. Busques donde busques, leas lo que leas u oigas lo que oigas nunca veras ni oirás una crítica negativa a esta serie. Los Soprano es a la televisión lo que El Quijote a la literatura española.

Para mí Los Soprano es una de las mejores series que he visto pero tengo que reconocer que no está en mi top 3 ni en mi top 5. Yo soy un autentico fan de la temática mafiosa, no sé cuantas veces he visto las tres películas de El Padrino, Scarface o Uno de los Nuestros, además he leído Omerta, El último Don o El Padrino (y si, es cierto, aunque parezca mentira el libro es mejor que la película y eso que parece que la película es insuperable).

Los Soprano es una serie imprescindible de ver, pero es una serie de maduración lenta, para llegar a entenderla, comprenderla, sentirla, debes de ver todos sus capítulos y aunque hay algunos que son una autentica obra de arte hay otros que resultan demasiado aburridos o pesados.

El gancho de la serie está claro cuál es, la rutina de una familia mafiosa, pero ya desde el capitulo piloto hay algo que capta nuestro interés, Tony soprano, el jefe, tiene que acudir a una psicóloga porque sufre ataques de ansiedad ¿os suena esta historia de algo? Pensad un poco... ¿os suena “Una terapia peligrosa”? pues bien, todo el parecido de la serie con esa película se queda solo en la idea de un mafioso en el psicólogo.

No esperéis ver a Vito Corleone ni la ambientación de las películas clásicas de la mafia, Los Soprano son de New Jersey y su centro de operaciones es la trastienda de un local de Striptease. Su negocio principal es la recogida de basuras y la construcción, aunque claro, por detrás se dedican a todo lo demás, desde drogas hasta robar televisores. Una cosa que os va a llamar la atención es lo cutres que son vistiendo, cuando uno escucha mafia piensa en trajes elegantes no en chandals ni albornoces.

Los Soprano narra la vida cotidiana de los mafiosos actuales, y cuando digo cotidiana me refiero también a sus relaciones familiares. La familia es uno de los temas centrales de la serie así como también las relaciones de poder entre todos sus personajes.

Sobre el final de la serie me daría para escribir un artículo entero, si llegáis hasta el último capítulo no tengo ninguna duda que os quedareis con cara extraña diciendo ¿¿Qué??, se puede decir que el final es cuanto menos controvertido, yo os aconsejo que en cuanto veáis el final busquéis en youtube “explicación final soprano”.

Los Soprano es el gran clásico de las series de televisión y además es de HBO ¿qué más puedes pedir para empezar a verla?